13
Feb
Más madera
No contento con los dos últimos posts, he seguido buscando curiosidades ocultas en lo más recóndito de mi memoria, y de la de mi disco duro. A continuación presento una serie de gilipolleces que sólo vendrán a cuento en caso de que alegue alguna enfermedad mental durante un juicio.
A este hombre nos lo encontramos en Ribadesella a las 6 de la mañana, volviendo hacia la tienda, y nos hizo mucha gracia que varios de mis amigos (que en principio iban detrás de mí, siguiéndome), se detuvieran, extrañados, porque “yo” me había juntado con otro grupo y me había puesto a cantar. Creo que se puede entender por qué (Nota: yo soy el de la izquierda, el de en medio es un gracioso).
A Torrentz.com (un meta-buscador de torrents) a veces le da por colapsarse. Cuando eso ocurre, te lo hacen saber enseguida.
A veces una imagen vale más que mil palabras. O un diagrama en Paint más que mil arquitecturas (¡argh!). [Nota: eso servía para robarle el wifi a un vecino y regenerar la señal hasta mi cuarto]
Por último, Revilla visitando Unitono, donde solía trabajar como teleope del 1004 (no, no trajo anchoas, pero se puso al teléfono para hacer la gracia).


