Empate técnico
Bueno, lo primero celebrar que he aprobado todas a las que me presentaba en febrero (que no son demasiadas, pero sigue sindo un strike, mal que os pese). Además, he encontrado sitio enfrente de Marina (mi lugar de trabajo, no mi novia*) para aparcar, con lo que decido que hoy es mi día de suerte. Lástima que con lo que pienso beber esta noche (si no me quedo dormido porque estoy que me caigo de sueño), mañana no me vaya a acordar.
Supongo que, después de todo, lo mío debe ser un empate técnico, en esa nueva definición que la prensa está apadrinando.
* Mi novia se llama Irene, que no haya malentendidos.

Última hora