03
Abr
Cartas con respuesta
Rafael Reig es columnista de Público (aparte de director de la sección de opinión, pero ahora me flaquea la memoria, así que no lo garantizo) donde, diariamente, se dedica a contestar cartas que le escriben los propios lectores del periódico, en muchas ocasiones entrando por la banda derecha a criticar el otro carril.
Normalmente coincido con su opinión en un porcentaje alto (el 100% es algo raro, pero la mayoría de las respuestas podrían ser iguales que las mías en un 80%), aunque me suele resultar más interesante cuando nuestros puntos de vista son diametralmente opuestos (diametralmente opuestos, marcos incomparables, prolegómenos del encuentro… ustedes me entienden). Lo que más disfruto de los artículos del señor Reig, aparte de la acidez que rebosan, es su incansable afición a discutir, pero a discutir de verdad: con argumentos, pero sin argumentario.
En este caso quiero hacer mención especial a la respuesta de hoy, porque creo que los medidores de ironía se han salido de la escala. Como aperitivo:
Son los tiempos, ¡qué le vamos a hacer! También llamamos al PSOE socialista, ¿no? Y a los partidos de izquierda, por consiguiente, hay que llamarlos ultraizquierda o izquierda radical. Si ahora llamamos a Rajoy conservador, entonces ¿qué vamos a llamar a Acebes? ¿Vikingo neonazi? ¿Neocon afterpunk? El problema es la unidad de medida. ¿Hay, en el Vaticano, un católico de platino iridiado que sirva como referencia o un proto-bolchevique en el Kremlin? Le propongo que creemos figuras-termómetro: tipos que marquen el cero, un valor constante, y sirvan así para medir hasta las más mínimas oscilaciones.