Archivo

Archivo para Martes, 22 de abril de 2008

Analogías

Martes, 22 de abril de 2008 Sin comentarios

Para que conste,

Dios es como el timo de la estampita, pero no ves los cachos de periódico hasta que te mueres.

España y la solidaridad

Martes, 22 de abril de 2008 Sin comentarios

Existe un grupo de individuos cuya vida consiste en una constante cruzada para intentar enseñarnos a los demás cómo ser unos correctos españoles. A pesar de que yo estoy bastante convencido de ser actualmente español, parece ser que todavía tengo un par de lecciones pendientes.

Nunca aprendí a amar España. Y no porque la odie, todo lo contrario; simplemente me produce un amplio sentimiento de indiferencia (la España que nos pretenden vender estos individuos, más). Nunca comprendí por qué tengo que apoyar una nación por el mero hecho de haber nacido en ella. Me pueden gustar unas cosas de ella, de la misma forma que puedo aborrecer otras, pero no comprendería estar sometido constantemente a un sentimiento de idolatría hacia un pedazo de tierra cuyas fronteras fueron establecidas arbitrariamente antes de que se me pudiera pedir opinión.

Los nacionalismos, tanto de fuera como de dentro, me producen un sentimiento de incomprensión completo. A mi modo de ver, sólo fomentan la insolidaridad y la exclusión: el otro es el otro y tú eres tú, sólo porque a vuestras madres les dio por parir en sitios distintos. Hay una viñeta de Medina que ilustra en cuatro trazos lo que se me pasa por la cabeza cuando oigo a un nacionalista.

Por otra parte, los nacionalistas que más gracia me hacen son los españoles centralistas, esos que odian a los catalanes y a los vascos sólo porque una parte de estos periféricos pretenden irse con la tierra a otra parte. Me hizo mucha gracia el otro día, durante una comida, que una persona mencionase que sólo se podía comprar en El Corte Inglés, porque Carrefour es capital extranjero y Eroski es aún peor. No pude contenerme y obviamente pregunté si los miles de cajeros, guardias de seguridad, reponedores y ejecutivos de Carrefour en España también eran capital extranjero y los teníamos que enviar al paro. Como era de esperar no hubo respuesta (tampoco propósito de enmienda, supongo; es lo que tienen los dogmas, que no hay contestación que les valga).

Pero si algo me hace gracia es la defensa a ultranza del boicot a todo lo catalán y vasco. Yo no entiendo cómo estos señores se dedican a decir que aman España, que España tal o cual (llega el momento en que no distingues amor a la patria del español de 1000 palabras), pero que mantengan la idea de que hay espaloles de primera (los que aman y hacen por esta gran nación), de segunda (los que pasamos) y de tercera (los que se quieren ir). España sí, pero “la que a mí me dé la gana”.