13
Nov
Últimamente
No tengo inspiración. Siento como un pequeño vacío, que antes me gustaba y rellenar con palabras (y solía hacerlo), pero me veo incapaz de escribir nada remotamente coherente.
No hace mucho me conformaba con esbozar alguna que otra frase, uno o dos versos, intentar rematarlos dándoles algo de sentido (jodiendo la idea la mayoría de las veces en el proceso, como podría demostrar con numerosos ejemplos), y leerlo no más de un par de veces por si encontraba algo que pidiera ser corregido, cosa que aborrezco: si sale en el momento, se escribe en el momento y se conserva. Nunca he cambiado más que alguna palabra suelta, como tarde al día siguiente de la perpetración.
Quizá sea que miro a lo que me satisfacía (mínimamente) antes, y lo encuentro tan anodino (lo que hacía que no usaba esta palabra…) e insípido que el mero pensamiento de traer al mundo algo semejante me tira para atrás. O tal vez sea que me estoy amargando y he perdido el amor a la vida y, con él, las ganas de demostrarle mi desdén. O, simplemente, me he cansado de ser un poeta de barriada.