La familia en peligro
Prefacio: Hace algún tiempo ya opiné, aunque fuera marginalmente, sobre uno de los subtemas que me gustaría tratar hoy. El artículo al que me refiero se puede leer aquí, y trataba sobre la incompatibilidad que algunos reclaman entre lo natural y la homosexualidad.
Pero en esta ocasión quisiera ampliar el ámbito de mi queja. Por motivos que no vienen al caso, últimamente me he visto expuesto en primera fila a opiniones que, a pesar de que ya supiera de su existencia, nunca había visto en boca de gente a la que tuviera en estima y de cuya inteligencia y carencia de intereses manipuladores no me cupiera duda. En las siguientes líneas no pretendo ni mucho menos plasmar en palabras mi concepto de lo que es la familia; mi objetivo, como la mayoría de las veces, es difuminar las rígidas líneas que trazan nuestros prejuicios para intentar que cualquier conclusión que alcancemos no nos vengan dados como una serie de preceptos de dudoso origen. Me limitaré, por tanto, a presentar una serie de contraargumentos opuestos a las afirmaciones categóricas sobre los peligros que acechan a la familia tradicional y su supuesto declive.
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