Inicio > geekadas, moi, política, religión > Cosas que me gustaría ver antes de morir

Cosas que me gustaría ver antes de morir

Lunes, 19 de octubre de 2009 Dejar un comentario Ir a comentarios
  1. Pleno empleo
  2. Inversión en ciencia como si fuéramos un país desarrollado
  3. La religión fuera de las escuelas (todas) y de las instituciones (y del país, pero esto ya soñando)
  4. Que no haga falta ejército (ni aquí ni fuera)
  5. La socialdemocracia más hacia la izquierda
  6. El bosón de Higgs (o no)
  7. La ilegalización del despido
  8. La nacionalización del suelo, de las eléctricas y de la banca
  9. La legalización de las drogas blandas
  10. La fusión fría
  11. La caída de las fronteras
  12. Ningún muerto en las cunetas
  13. Que deje de haber un tercer mundo
  1. Alfredo
    Sábado, 21 de noviembre de 2009 a las 20:44 | #1

    2.La religión fuera de las escuelas y de las instituciones.
    Yo diría que eso tiene más de complicación que de solución: la religión ha de enseñarse (que no de inculcarse), aunque eso si, siempre con una visión critica, nunca dogmatica (y siempre hablando de catolicismo, para mi la mejor entre las peores…, pero esto es una visión personal); ya que la religión es moral y filosofia, cosas que hacen mucha falta en nuestro sistema educativo de calentar y listo, hace falta mostrar valores y maximas, con la madurez que cada uno adopte su posición, pero creo que educación sin religion o moral no es educación. Otra cosa es la religión en las instituciones, ahí estoy de acuerdo contigo.

    7. La ilegalización del despido: eso, todos funcionarios, que como todos sabemos son el sector de población más productivo… ahora que estoy estudiando materia laboral creo que en el fondo el problema de este pais es ese, que todos queremos ser funcionarios, y a partir de aqui vienen muchos problemas (algunos relacionados con lo que tu señalas en tus entradas del blog): estamos en un pais sin iniciativa real (solo hay casos aislados), no hay cultura emprendedora, ni tampoco de invertir en conocimiento; todos queremos seguridad, sin riesgos, con lo cual nos acomodamos y dejamos que otras sociedades nos tomen la delantera en ciencia y tecnología, en el mundo empresarial; ya que no queremos esfuerzos que igual quedan en nada…
    Yo más bien diría que debería haber despido libre para todos, sin clases, porque al final hoy en españa hay tres castas: los funcionarios, los fijos, y lo temporales (bueno, ahora los parados, porque han ido todos directos al paro…); y eso si que es injusticia; y por otra parte ilegalizar el despido es irreal, antieconomico, e imposible para una sociedad minimamente sana (debe existir cierta inseguridad para que haya progreso social, si otorgas seguridad extrema al final provocas una acomodación que mata el espiritu emprendedor y de sacrificio y conduce a la autodisolución social por falta de metas; más o menos es lo que intento expresar).

    Con lo demás de acuerdo. Saludos!!

  2. alx5000
    Sábado, 21 de noviembre de 2009 a las 21:41 | #2

    Hombre, lo del despido es con matices. No digo que haya que prohibir el despido, pero sí, por ejemplo, vetar que se eche trabajadores a la calle cuando la empresa sigue teniendo beneficios. Una cosa es que no te puedan botar porque no haces tu trabajo, que eso no es lo que defiendo, y otra distinta que lo haga el empresario porque quiere.

    De todas formas, lo del despido libre y la inseguridad me parece una aberración. Si el despido es libre, los empresarios (que no emprendedores, que de eso en España no hay, pero no me va a decir nadie que es por la rigidez del mercado laboral, que en otros países más civilizados los trabajadores están más protegidos y hay una temporalidad más baja, pero también porque aquí se potencia el empleo basura [sector servicios] y Alemania & Co. viven principalmente de la industria, lo que propicia una economía más sana y fuerte), que ya no se preocupan por los trabajadores, van a pasar todavía más. Una empresa que tiene menos beneficios es un ente fiscal menos rentable; un trabajador despedido es una familia que puede quedarse sin ingresos. Me parece mucho más drama lo segundo, sinceramente.

    Sobre lo de la religión… Que cada uno lo aprenda en su casa, sinceramente. Me parece muy bien enseñar a formarse la moral a cada uno, pero no entiendo por qué hay que meter la religión en ello. Se puede ser perfectamente moral y no querer saber nada de religión (verbigracio). De todas formas, la religión es algo muy abstracto… Si yo me formo mañana una religión, ¿es digna de ser enseñada, simplemente por ser religión? ¿O necesito un número de seguidores?

  3. Alfredo
    Domingo, 22 de noviembre de 2009 a las 00:50 | #3

    Lo del mercado laboral es cuestión de cultura y valores, no de una figura llamada despido y regulada mejor o peor: Lo cierto es que en España pasamos de un mercado laboral paternalista (en epoca del estado franquista era muy complicado despedir a alguien), a otro totalmente flexibilizado, pero claro, conservandose los derechos de los que ya tenian un contrato indefinido en el momento de flexibilizar la regulación, digamos que tras las crisis de los 70 y 80 se crearon como te dije castas, y sobretodo un cambio de modelo productivo, como bien dices al crecer el sector servicios la precariedad se produce ante todo en el sector servicios, que ahora es el mas potente (y afectado por la crisis); en fin con esto se puede escribir varios libros… resumiendo se puede decir que mientras en otros paises empresarios y trabajadores aunan fuerzas para sacar adelante el negocio,
    en nuestro pais siempre cada uno ha ido a defender sus intereses a costa de los demas ( y no hablo de trabajador versus empresario, sino de trabajadores versus trabajadores versus empresario), con lo cual asi nos va todos…, en otros paises si la empresa va mal todos se bajan el sueldo para que no echen a nadie, aqui se echa a los temporales primero, y despues al que le toca le toca, pero a mi (trabajador) que no me cambien un apice mis condiciones laborales… ¿por qué?, como digo porque estamos acostumbrados a no movernos, a que tener trabajo no solo debe ser fijo, sino inmutable; y eso hace tiempo que se acabó en todo el mundo. Con lo cual es un problema cultural y de modelo productivo (construcción + hosteleria + 4 cosas , en situación de crisis mundial = situación actual: llegaremos al 20% de paro y acabaremos con nuestro modelo social por insostenible).

    Empresa y trabajador deben tener una relación de colaboración, si lo basamos en el enfrentamiento al final te aseguro que siempre habrá alguien (chinos, checos, marroquis…) que lo hará más barato, cobrando menos y trabajando más horas: el sindicalismo clásico ha muerto. No nos queda otra que juntar intereses: ahora lo llaman flexiseguridad: el empresario es responsable de sus trabajadores, y estos colaboran con el en función de la situación del mercado; si hay que despedir a a alguien se le busca otro trabajo, con referencias, etc; pero para que esto funcione hay que contar con buenos empresarios y trabajadores…

    Respecto a la religión, creo que como has puesto en otro hilo: tienes un prejuicio, quizás no tanto con el concepto, como con la palabra, el que algo se defina como religión; yo creo que lo mismo que ahora se enseña educación sexual o informatica…, la religión, o moral si es que prefieres llamarlo asi (yo lo utilizo como equivalentes), es imprescindible para que una persona se forme y madure como tal, sin una guía, unas directrices ¿como encontrar un camino?, no todo el mundo puede encontrar el suyo por si mismo… a algunos no les hará falta, para otros es imprescindible. además hoy en dia ya no se dogmatiza en las aulas, ni se inculcan valores ¿y cual es el resultado?, que en la familia tampoco; y eso si que no puede ser, no puedes decir a un niño que encuentre su camino, sus principios, forme sus bases el sólo, porque salvo casos excepcionales no lo va a hacer. Conclusión: o establecemos que inculcar moral es ejercicio de las familias (con los problemas que ello puede tener: no hacerlo o hacerlo mal), o establecemos que debe hacerse en las aulas, pero sin dogmas, solo con principios y bajo el prisma de la sana critica, que la que al fin y al cabo nos enseña a pensar por nosotros mismos.

    Otro dia te cuento que pienso sobre dios. jeje

  4. alx5000
    Domingo, 22 de noviembre de 2009 a las 12:46 | #4

    Supongo que lo del mundo laboral depende de cómo te lo quieras tomar: a mí tu interpretación me parece más pragmática (esto es lo que tenemos, y esto podemos hacer), mientras que yo en ese aspecto soy idealista (esto es lo que tenemos, pero no creo que lo tengamos que tener), y tiendo a identificarme más con el punto de vista del trotskismo (ojo, con algunos de sus principios y fines, pero no con todos… tendré que escribir algún día sobre ello).

    Sobre la religión y la moral, sigo sin opinar que no son, ni pueden ser, sinónimos. La moral es el mecanismo que nos permite diferenciar lo bueno de lo malo, con sus miles de tonos grises intermedios, y no creo que sea una y absoluta. Cada uno tenemos nuestro juego de principios morales, que varían dependiendo de muchas cosas (influye, y mucho, la educación que se ha recibido de joven en casa, en el colegio, con los amigos…), y lo que tú puedes pensar que es horrible para mí puede ser algo positivo (¿cuánta gente piensa que la masturbación es pecado?). La religión es un juego de creencias/dogmas entre los que se incluyen no sólo preceptos morales, sino también información de “cómo es el mundo”. La religión intenta rellenar los porqués para los que la filosofía no puede encontrar respuesta, o no al menos de forma instantánea (el viejo chiste en el que el teólogo definía al filósofo como “un hombre ciego en una habitación a oscuras buscando un gato negro que no existe”, a lo que el segundo contestaba “el teólogo, sin embargo, encuentra al gato”).

    La moral que impone una religión, además, suele ser universal y absolutista, en plan prescriptivo, mientras que yo defiendo que lo que tendría que haber en las escuelas y los hogares es ética: no me digas qué está bien y qué no, sino por qué, y para eso no hace falta religión, sino que en la mayoría de los casos, sobra.

  1. Sin trackbacks aún.