Sillón naranja
Está ahí, sentado en el sillón. Suena de fondo Cat’s in the cradle, interpretada por Cat Stevens.
Su teclado va perpendicular al segundero. La ventana está entre abierta; da a un patio alrededor del cual todas las casas son blancas.
Hace calor, pero es un calor agradable.
Marca el ritmo con el pie y en esas va y suena el teléfono.
Se levanta, responde y comienza a caminar.
Da vueltas de un lado a otro.
Si alguien le viera pensaría que es una llamada importante, que está nervioso.
Pero si le conociera sabría que cada vez que habla por teléfono es su manera de responder, no puede estar quieto.
Ha colgado y se ha puesto a bailar de forma extraña; no sé si es su forma de decirme “quiero que hagamos el amor”, o “soy feliz aquí” y yo también leo en sus ojos: “contigo”.
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