Enviado por alx5000 el 15 de Junio de 2007

 Noviembre de 2005, cuando el aburrimiento apremiaba…

Déjame ser el aire que renazca entre tus labios
encarnado en un suspiro al encararte a la luna.
Déjame borrar las huellas en el jardín de tus párpados
de las lágrimas inertes sin majestad alguna.

Déjame ignorar el tiempo asfixiado en el perfume
que me ata todas las noches cuando huelo tu almohada.
Déjame apagar la sed de la distancia que nos une
y morir envenenado cuando llegue la mañana.