Enviado por alx5000 el 20 de Junio de 2007

Como absurdo es su dueño.

Este absurdo corazón,
avocado al sufrimiento
de ver pasar las palabras
que, por no decir a tiempo,
se tornaron puñaladas
en una noche de invierno.

Este inútil corazón
reflejado en los espejos
de la desesperación,
sin más ruego ni deseo
que habitar tu habitación
y compartir los excesos
que guardas en el cajón
oculto en tu pelo negro.

Este ardiente corazón
quemando todos lo versos
tejidos en mi almohada
con la ayuda de tus sueños,
asfixiando las miradas
taciturnas de tus besos;
con latidos que me arañan,
con suspiros de veneno.

Este triste corazón
buscando en tus recovecos
ese resquicio de amor,
esa chispa de deseo,
ese hogareño calor
instalado en tus adentros,
ese familiar sabor
que tiene todo tu cuerpo.

Este inmundo corazón,
este corazón de hierro;
esta llamada de auxilio
de este corazón sin dueño.